Evolucionar como sociedad.
"Soy guatemalteco, de padres guatemaltecos
y educado en Guatemala.
Por tanto soy hijo del alcoholismo,
del machismo y de la violencia.
Eso no es una queja.
Es el punto de partida."
Hay una herida que cargamos sin nombrarla. Una que aprendimos a normalizar. La que hace que admiremos al extranjero y desconfiemos del vecino. La que hace que los guatemaltecos sean considerados los mejores trabajadores fuera — porque aprendieron que su valor solo existe en función de lo que producen para otro.
"CreSer es un intento por que dejemos de normalizar lo que es Guatemala hoy."
No es un llamado al nacionalismo. Es exactamente lo contrario — es un llamado a vernos con honestidad. A entender de dónde venimos, qué nos hicieron creer, y qué podríamos ser si decidiéramos pensar en lugar de obedecer.
Un lugar donde la gente se reúna a pensar.
A escuchar música con sentido.
A mover el país hacia otro lugar.
No un bar. Un espacio de consciencia con barra.
Donde la conversación sea el entretenimiento.
Donde llegar a una mesa sea llegar a una idea.
"¿Por qué somos amables con el turista y crueles con el vecino?"
La herida que aprendimos a llamar cultura.
"¿Quién se beneficia de que no pensemos?"
La incompetencia no siempre es accidental.
"¿Por qué aspiramos a ser lo que no somos en lugar de ser mejor lo que sí somos?"
La identidad robada y la aspiración prestada.
"¿Qué pasaría si leyéramos más de lo que consumimos?"
Leer es un acto político en un país que prefiere que no lo hagas.
"¿Cuándo fue la última vez que viste a alguien diferente a vos y te reconociste en él?"
Todos somos todos. Eso no es poesía. Es diagnóstico.
"¿Qué merecemos que todavía no nos hemos atrevido a exigir?"
La pregunta que CreSer existe para que no dejemos de hacernos.
CreSer no necesita que estés de acuerdo con todo.
Solo necesita que no dejes de pensar.